Balón Intragástrico

Balón Intragástrico

El balón intragástrico está pensado para personas que ya han probado todo tipo de dietas y no han obtenido los resultados previstos. Muchas personas han conseguido perder peso gracias al balón intragástrico ya que, esta intervención se realiza junto con el apoyo de los médicos, psicólogos y nutricionistas que elaboran un plan multidisciplinar para cubrir todos los frentes posibles.

Perder peso es una tarea complicada, no ya por nuestro propio metabolismo y nuestros hábitos alimenticios sino por la misma sociedad que nos impulsa a un ritmo frenético en el que es prácticamente imposible cuidar la alimentación como lo hacían la generación de nuestros padres y abuelas.

El balón intragástrico se coloca a través de una endoscopia y se considera un procedimiento poco invasivo, de hecho, no necesita anestesia general y sólo un leve sedamiento.

¿Cómo funciona el balón intragástrico?

Mediante una endoscopia a través de la boca se coloca el balón en el estómago y se rellena. Al inflase dentro del estómago el paciente notará una sensación permanente de saciedad que le hará reducir el consumo de alimentos de forma natural.

El balón intragástrico está relleno de un suero salino de color azul. Un color que se utiliza para detectar una posible fisura del balón que se vería reflejada en orina de ese color. En todo caso no es peligroso ya que se trata de suero salino estéril, y simplemente habría que poner uno nuevo en un momento.

Este procedimiento está indicado para adultos que tengan un sobrepeso moderado, con IMC mayor o igual a 30. También deben ser pacientes comprometidos a cambiar de estilo de vida, tanto en sus hábitos alimenticios como en deporte y colaboración con el equipo médico.

La intervención de balón intragástrico dura de 20 a 30 minutos y el único contratiempo que tiene son unas ligeras náuseas durante los primeros días.

Resultados del balón intragástrico

Los beneficios del balón intragástrico y su eficacia están demostradas. La pérdida media de peso suele ser de 1 kilo a la semana, por lo que es un tratamiento para conseguir resultados a medio y largo plazo, al mismo tiempo que nos adaptamos de forma natural a nuestro nuevo estilo de vida saludable.